Esta mañana me he puesto un vestido blanco que tengo para salir a comprar. No me he puesto nada debajo, pues el calor es agobiante. Al salir por la puerta me he dado cuenta de que estaba un poco nublado, y más fresquito de lo que parecía. Bueno, es pronto (son las ocho), ya caldeará. Al subir al ascensor he sentido frío, pues hay aire acondicionado en él y estaba atoda pastilla. He notado cmo mis pezones se ponían erectos y, al mirarme en el espejo, me he fijado en que el vestido los transparentaba totalmente...el lino es lo que tiene. lo fuerte ha sido que en el piso inferior al mío, el ascensor se ha parado y ha subido a él una chica que vive abajo. Tendrá unos 22 años. Después de los buenos días, hemos callado y a bajar. He notado que se ha quedado mirando mis pezones, claramente visibles, y eso me ha puesto cachonda, lo que me ha supuesto un suspiro y un erizamiento más intenso de los mismos. Me ha mirado a los ojos, y después me ha repasado de arriba a abajo, quedando su mirada fija en mi entrepierna. El vestido es ajustado, y al echarme un último repaso en el espejo antes de llegar al entresuelo, he visto que en mi entrepierna se silueteaba la fina línea oscura de mi sexo, rasurado pero con un poco de pelo. Sintiéndome un poco desnuda, he puesto el bolso delante para tapar. "-No lo tapes, me gusta" - ha sido el comentario de la chica. He quitado el bolso. "-Eso no vale" - he sonreído. "-¿Porqué?" "-Yo no veo nada" - me he atrevido a decir. La chica se me ha quedado mirando. "- Voy de compras al Zara después. ¿Me acompañas?"- ha dicho - "Me probaré unos cuantos vestidos contigo, si quieres, así estaremos en paz.". |