Mi ex-marido salió de la cárcel a principios de enero. Buena conducta, pajaradas varias...y a la calle! Le costó encontrarme, pero como sigo trabajando en el barrio en el que vivía antes de conocer a Eugenia, tardó relativamente poco en localizarme y empezar a amenazarme de nuevo. Durante una semana, a finales de enero, sufrí el acoso de ese mierda a diario, sacándome la pasta, o intentándolo, cada dos por tres. No me agredió en ningún momento, básicamente porque siempre estaba en zonas relativamente concurridas donde el aviso a la Urbana o a los Mossos es cosa de cada día. Presenté denuncia al tercer día de acoso, pero la inmovilidad policial fue total hasta que me presenté en la comisaría por tercera vez. Desde entonces, un coche de los Mossos me esperaba o hacía la ronda por delante del bar cada día, pero el cabrón de mi ex se lo debió oler porque no volvió a venir. Donde apareció, a mediados de marzo, fue en el portal de mi casa. Se encontró con Eugenia y la atracó y vejó, dejándola medio desnuda y con algunas bofetadas en la cara en plena calle. Volvimos a denunciar el hecho, y esa vez sí hubo constantemente un coche delante de casa durante todo el día. Hasta hace unos días no han pillado a ese hijoputa, y espero que ahora no lo suelten más. |